lunes, 27 de octubre de 2008

Ilici, Elx, Elche


No, no voy a soltar aqui un ladrillazo infumable sobre las idas y venidas de esta ciudad doblemente milenaria. Esto es, como casi todo lo que escribo, frases soltadas sin mucho sentido, pensamientos que me rondan la cabeza, recuerdos que vienen de visita de vez en cuando y que, no sé muy bien porqué dejo que abandonen los límites del pensamiento para darle forma en la pantalla del ordenador.
Desde hace más de un año visito esta ciudad con bastante asiduidad. Recuerdo que cuando era pequeña pasaba unos días de vacaciones en la Playa de San Juan y una de las visitas familiares "tradicionales" era el Huerto del Cura (la otra era la isla de Tabarca), en Elche (aunque mi hermano se empeñe en decir que él no lo conoce, que él no fue....) y pensar en esta ciudad me hacía recordar a mi abuela, a su mano, arrugada pero tremendamente suave, a sus ojos azules y su pelo cano pero coquetamente peinado con ondas, como las de las mujeres que pintaba Julio Romero de Torres.
Durante 25 años estuve sin pisar esa tierra, pero los recuerdos seguían allí, siguen en mi memoria. La playa a la que siempre quería ir pero no me atrevía, recorrer otra vez el camino que había entre el mar y la casa que nos hacía de hogar durante unas semanas, pero siempre había algo que lo impedía; volver a Elche a la que ahora veía con otros ojos pues descubrí que una belleza hecha piedra fue esculpida allí hace siglos y me robó el corazón.. pero lo vivido en aquellos tiempos era tan hermoso y, a la vez, tan doloroso, que nunca daba el paso para regresar al pasado, hasta que hace poco más de un año y medio el destino me tenía reservado el futuro y el orgien de éste se hallaba en tierras ilicitanas. Parece que este lugar me atraía constantemente y, después de muchos años de lucha, venció. Y regresé de nuevo. Entré en Elche y, claro, no era la ciudad que recordaba, ni siquiera la entrada al Huerto del Cura era como yo lo recordaba, pero es que habían pasado 25 años!!! y todo cambia, aunque no lo parezca. Volví a la playa de San Juan y casi me ahogo en mis propias lágrimas y aunque nos costó, conseguimos localizar la casa, recorrer el camino, ver el cine playa (ahora abandonado, pero en pie todavía), ver el mar..... y volví a Elche y entonces me di cuenta de algo que me sorprendio y cautivó: Su cielo... el color del cielo es diferente al de mi ciudad y al de casi todas las ciudades que conozco. Es de un azul tan intenso que abruma. Tal vez sea por la contraposición al verde de las palmeras que la rodean y que le han convertido en Patrimonio de toda la Humanidad, pero mirar al cielo en un día despejado es como flotar. No sé muy bien cómo definir ese azul. Sólo sé que cada vez que voy, me quedo embobada, mirando hacía arriba y llenándome de tanta belleza.

Captar ese azul con la cámara es bastante difícil, al menos para mi que aún ando en pañales en esto de la fotografía. Por eso he gastado fotos y más fotos del cielo, de las palmeras, pero aunque en algunas el azul sale intenso, no se acerca a lo que realmente es. No me es posible captar esa intensidad, aunque no dejaré de intentarlo y, cuando lo consiga, será una de las fotos más bellas que nadie haya hecho, pues la modelo te cautiva nada más verla. Puede que parezca una tontería hablar aquí del cielo de una ciudad, pero es que este enamora.

Texto y foto: Belisker

3 comentarios:

Uroboros dijo...

Hay que tener mucha sensibilidad para ser capaz de percibir un cielo. Recuerda que muchos veces, la belleza también depende de los ojos que la miran....El cielo es especial porque tu mirada lo hace así

Besos

dsdmona dijo...

De acuerdo con Uroboros. También en lo que dices que muchas veces el cielo no se puede captar en una fotografia, yo lo he intentado infinidad de veces y muy pocas, casi se cuentan con los dedos de una mano, he quedaod satisfecha de su color.

D.

PD: aisssss, que tierno...

Sasian dijo...

hay cosas que se nos quedan en la memoria y que por mucho que hagamos, no desaparecen...incluso aunque deseemos que desparezcan. Me alegro de quet e haysa reencontrado con esa magnifica y bella ciudad.
Algo tiene que tener el cielo de Elx. Curiosamente, tengo una amiga alemana, que desde que visitó la ciudad, dice que existe un azul elx que nadie sabe dibujar...dice no haberlo vist jamás en ningún lugar...me lo has recordado con tu post.

besos

gracias por tus palabras en mi casa.